Últimamente diría que escribo poco. Me siento centrado en mis cosas o tengo pocas cosas que decir. La verdad es que os traigo muchos verbos, como mantenerse.
En el día de hoy, os quiero
traer el verbo fluir, uno de mis defectos más marcados en la vida, siempre ha
sido, el querer controlarlo todo, algo que puede parecer bueno, pero que no lo
es.
Pondré algún ejemplo, cuando
ves que tus números no salen. Intentas ver por donde se van, tus ingresos,
realizando un control exhaustivo de tus gastos. Pues siempre que realice eso,
llegue a saber por dónde se iba el dinero, pero nunca llegué a taponar esos
agujeros.
Así que en el día de hoy,
quiero hablarte de que, lo importante es confiar en el universo, así que quiero
proponerte que si vas por la vida controlando todo lo que pasa a tu alrededor.
Empieces a fluir con tu entorno, al
principio será difícil, pero te aseguro, que empezarás a ver una nueva versión
de tú persona, más humilde, más confiada, más alegre, porque en el fondo, tú
sabes, que por mucho que se tuerzan las cosas, el amor que el padre derrama
sobre ti, es capaz de arreglar cosas que no parecen tener arreglo.
Cuando fluyes con el
universo, se abren los cielos, se abren las aguas, parece que al universo le
gusta llevarte sobre su manto y esa confianza mutua, empieza a mostrar una cara
de ti, que no conocías, que fluye con sus semejantes y que solo desea lo mejor
para todos.
Deberíamos ser capaces de
mostrar una mejor versión de nosotros mismos, una que no controla lo que pasa a
su alrededor, sino una que se integra, en lo que sucede, como si se tratará de
formar parte del universo y no de controlarlo.
Así que compañeros
intentemos mimetizarnos con el entorno, veras como todo cambia a un mejor
estado. Feliz verano.


