Acabo de jugar un torneo de ajedrez, el cual, en líneas generales no ha ido mal, es verdad que, han quedado claras mis debilidades, que los contrarios, las han buscado con acierto y bueno he perdido algo de rating Fide.
Mis resultados han sido 3 derrotas 1 empate y 5 victorias. Es verdad que salía el 7 de la lista de elo, del torneo en cuestión y he acabado el 60. Considero que las 3 últimas partidas han marcado el devenir del mismo y aunque en esas tres partidas hice un resultado de cada, victoria, tablas y derrota, se veía en mi juego, mis muchas carencias. La ganada la gane por insistencia, las tablas, jugué mal la apertura y estaba perdido, solo Dios sabe cómo salve la partida. La última, mi cabeza ya no estaba en el juego, prueba de ello es que pedí tablas al salir de la apertura y como es lógico acabe perdiendo.
Esta es la base para entrar en contexto, yo quería hacer un buen torneo, lo hubiera hecho si en vez de perder la última, la hubiera ganado. Pero queda claro, que mi cabeza no estaba ya, en el mismo y de eso va el tema de hoy.
Cuando deseas algo, con todas tus fuerzas, es necesario que tu mundo, tu cuerpo, tu mente se encuentren en calma, esa, que te da la tranquilidad, de que todo se encuentra en estado optimo. No esa que te tiene la cabeza con run, run, que parece que todo se pone en contra, que tienes más cosas de las que estar pendiente, que del juego en si.
Es verdad, parece que todo funciona mejor, cuando las cosas, las personas y al mundo, le gusta lo que haces y como lo haces. Por eso debemos aprender a vivir en el alambre, en el caos, eso que hace que todo se tambalee, sabiendo que nuestra fe, en el creador y en nosotros mismos, nos mantendrá a flote, Pues los que creemos en él, sabemos que en él, todo lo podemos y fuera de él todo es tempestad, caos y aunque la vida, nos deja claro que hay momentos de lucha, vamos a vivir y tener que soportar, por eso es necesario que saquemos lo mejor de nosotros, para superar esos momentos y creer que el creador, no va a permitir que nos hundamos en esa tempestad.
Así pues, si tienes muchas ilusiones, en cualquier cosa, conserva tus fuerzas intactas, aprende de tus errores, trabaja en sobreponerte al caos, con esfuerzo, con valor, con ganas y sobre todo en tu fe inquebrantable, en que los hijos de Dios, superaran cualquier prueba por dura que sea, ya que estás pruebas solo son, pruebas que hemos de aprender a superar, para crecer; como persona, como ser humano, que darán impulso a lo que hacemos y a nuestra persona.
Finalizar diciendo, que si tu no crees en ti mismo, nadie lo hará, sed bendecidos en el AMOR del Padre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario