Todos los médicos animan a las personas mayores a caminar, en base a la idea de que
“ Quién mueve las piernas mueve el corazón”
Existen teorías, como la de los 10000 pasos diarios, pero los últimos estudios realizados vienen a aclarar, que es muy bueno para todas las personas, incluidas las personas diabéticas.
El hacer algo de ejercicio o caminar ayuda a tu organismo a que no se produzcan picos de glucosa, punto este que es el mejor para facilitar que no sé llene tu torrente sanguíneo de exceso de azúcar, por así decirlo es un recurso que pueden utilizar todas las personas con diabetes mellitus 2.
Otro de los puntos a tener en cuenta, es que caminar o hacer ejercicio entre 10 y 15 minutos después de comer, ayuda a quemar energía en tus músculos, con lo cual tu páncreas, se ve liberado de tener que poner más insulina en circulación. Por lo tanto ayuda en la gestión de tu ingesta de azucares y carbohidratos, facilitando gastar energía del torrente sanguíneo, lo que no hace subir tu glucosa.
A mi siempre me ha gustado lo dicho por el Doctor Jason Fung en su libro, “El código de la diabetes” el viene a poner el símil, de que el cuerpo humano es como una nevera, con sus dos partes el frigorífico y el congelador. La insulina es la encargada de convertir el azúcar sobrante en grasa, que se acumularía en el congelador, como grasa, por ello no permitir que se produzcan excesos de glucosa en el frigorífico, facilita que no haya más necesidad de insulina, lo que facilita que el páncreas no se vea obligado a trabajar más.
Diversos estudios universitarios, como UCLA o Harvard dicen que caminar ayuda a mantener una salud física y mental.
Así pues, utilicemos todas las herramienta a nuestro alcance, para mejorar nuestra vida.
