Hoy quiero transmitir algunas cosas o temas que me han hecho sentir, que otra forma de hacer las cosas es posible, hace poco, hice un viaje al pueblo a solucionar un problema que llevaba tiempo trasteando mi cabeza y que no veía la forma de cómo solucionarlo, es cierto que las cosas no siempre salen como uno quiere, pero os cuento:
El viaje lo decidí a última hora de una noche,
a la mañana siguiente salía hacía el pueblo de mis padres a solucionar un
problema fácil, pero a la vez complejo. Nada más salir, antes de las 8 de
la mañana, el coche me marca revisión del inflado de ruedas, bueno tocaba
revisarlas, el problema es que ya había salido de mi población así que toca
buscar una gasolinera, fueron tres, un sistema averiado, otra sin servicio, la
tercera me permitió comprobar que no era grave.
Porque os cuento esto, las cosas a veces se
ponen cuesta arriba, yo no tenía claro que debía hacer ese viaje en ese
momento, por no disponer de muchos días para mirar de solucionar el problema,
mi determinación, mi fe, estaba clara, había que ir, he intentarlo o por lo
menos dar un paso más o una vuelta de tuerca más. Pensé que algo me decía que
no hiciera el viaje, pero ya había empezado el camino así que pensé que debía
seguir.
No hubo más contratiempos, llegue al pueblo. Lo
primero comprobar todas las ideas que había pensado para solucionar el
problema. La primera que comprobé funcionó, así que solo tocaba esperar que las
personas que iban a intervenir en el tema, accedieran a hacer su parte. Esas
personas con las que ya había hablado, me pidieron dos horas para intentar
solucionar el problema, todo empezaba a rodar a favor, ¿lo vería hecho?,
yo confiaba en que todo estaba bien, que mi padre estaba conmigo y que todo
saldría bien.
El problema se solucionó bien, yo estaba
insultante, emocionado, daba gracias a Dios por tanto amor derramado, en mi
vida. Lloraba de agradecimiento, las cosas que a veces se complican en
cantidad, se habían ido poniendo a mi favor, gracias a tener fe y a la ayuda
del creador.
Esto me hacía recordar un video que vi hace
poco, un hombre que se quejaba a Dios y criticaba constantemente su
mala suerte, no tenía ni para comer, sus tierras no tenían ni agua para poder
plantar. Solo protestaba por su mala desdicha.
Jesús bajo a la tierra y hablo con el hombre,
intentaba entender su situación. El viejo que lo reconoció, pregunte le al
padre cuando acabará mi infortunio. Jesús habló con su padre le consulto por
esté hombre y esté le dijo, no te preocupes este hombre acabara su vida
criticando y sufriendo, no tiene solución. Entonces Padre que le digo a
ese hombre, no puede hacer nada. Dile que ore por la mañana, por la tarde, por
la noche, todos los días.
Pasado algún tiempo, Jesús volvió a ver a este
hombre, su situación había cambiado.
El hombre se sentía contento, daba gracias a
Dios por todo, entonces todo cambio, sus tierras tenían agua, tenía árboles,
plantaba el campo, que ya daba fruto.
Jesús volvió a hablar con Dios, le preguntó
¿Qué ha pasado con ese hombre?
El Padre respondió: Ese hombre daba gracias a
Dios por todo, entonces sembró gratitud en su corazón, ese remedio es más
poderoso que cualquier medicina que el hombre haya inventado.
Gracias Dios por todo.



