miércoles, 7 de octubre de 2026

GRACIAS

 



Cuántas cosas merecen un agradecimiento!

Olvidamos dar las gracias a muchas personas, pero sin ellas este mundo iría peor. Se me ocurren muchas profesiones: bomberos, maestros, policías, enfermeros, seguridad, camareros, transportes urbanos, secretarios judiciales, agentes de prisión...en fin, no quisiera dejarme a nadie. Fijaros, yo no estoy en ninguna de esas profesiones, aunque considero que la mía también es necesaria. Lo importante es que nos cuesta darnos cuenta de que GRACIAS es una llave; existen varias, piensa en ello.

Una llave ¿para qué? Yo diría que, junto a una sonrisa, son capaces de facilitar la vida de cualquier persona. Es fácil pensar que ser agradecido no soluciona las cosas, pero no somos capaces de ver su potencial.

Gratitud es una palabra que enmarca reconocimiento y deuda, es gracias a muchas personas interesadas o desinteresadas que luchan en cualquier frente, para hacernos la vida más fácil y mejor, que se enfrentan a inconvenientes, que hacen cosas que rayan la ilegalidad por un bien común; que pagan con tiempo de su vida, de sus relaciones, con su dinero; sé que hay muchas de esas personas y ahora, aquí, mientras escribo, mis ojos se mojan y mi corazón se ensancha, siento gratitud. Pido perdón a todos aquellos a los que fallé. No sé qué tiene el Señor dispuesto para mi vida, pero desde mi punto de vista, quiero lanzar un mensaje de esperanza:

Que nadie se quede solo, unamos nuestras fuerzas mediante asociaciones, para que nuestros universitarios no se tengan que ir al extranjero, para que seamos más correctos con nuestros semejantes, para que las cosas buenas que existen en todos nosotros llenen este mundo de ilusión, pensando que sí podemos, porque juntos somos mucho más fuertes. Pensad que está muy bien sentirse dolido cuando alguien sufre, pero no se trata de

compadecerse, de hacer un gesto cuando entiendes que tú podrías ser uno de esos necesitados, se trata de que, día a día, hagamos cosas que generen pequeños motores que sigan vivos cuando nosotros dormimos; es algo que todos, y digo todos, debemos sentir como un deber interno con las personas que nos acompañan en nuestro camino, en este universo que entre todos hemos roto. Es hora de empezar a cerrar heridas, empezar a ver al otro, no como un adversario, sino como un compañero de vida.

Hagamos desde nuestro pequeño hogar algo que el mundo entero recuerde:

Empezar a cambiar nosotros para que el mundo empiece a ver la vida de otra forma; que la humanidad que llevamos dentro florezca como rayos de luz.


GRACIAS

  Cuántas cosas merecen un agradecimiento! Olvidamos dar las gracias a muchas personas, pero sin ellas este mundo iría peor. Se me ocurren ...