Hoy quiero hablaros del Ego, esa voz interna que nos dice:
Qué
bueno eres.
Que
malo eres.
Es
algo que todos los seres humanos llevamos dentro, algunos tienen un Ego más
grande que La Catedral de Notre Dame y no seré yo quien diga que es bueno o
malo. Pero déjame decirte que debes aplacar tu Ego, dejar de hacerle caso,
puede que algunas veces te ayude a conseguir objetivos, pero seguro que muchas
otras, no solo, no te ayudará, sino que será una carga innecesaria o una
limitación.
Debemos
ir por la vida, intentando que nadie, ponga limites a nuestras ideas o
pensamientos, siempre que estos no afecten a otros, por lo menos si es de mala
manera, o no te lo han pedido.
Siempre
es bueno, confiar en uno mismo, tener principios, intentar tener seguridad, de
que siempre haces lo correcto, ante las encrucijadas que te propone la vida. Es
cierto que la seguridad no la tendrás siempre y también es cierto que el
tiempo, dirá si tenías razón o no.
Pero
como siempre digo, lo malo no es cometer errores, lo malo es no aprender de
ellos e intentar no juzgar ni hechos, ni personas y dejar que el tiempo ponga
en su sitio las cosas o personas. Pienso que el universo o la fuente pone todo en
su sitio con el tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario